Una atalaya llamada balcón

Casi podríamos decir, sin temor a exagerar, que es parte de nuestro territorio más común como profesionales inmobiliarios. Los hemos visitado de todos los tamaños, situados en grandes avenidas o en estrechas callejuelas. Enrejados, llenos de trastos, tendederos de ropa buscando un rayo de sol, como las buenas ideas. Rincón descubre-chismes, cátedra del kuskuseo viperino, vigía…