Puede ser una nota en el ascensor del administrador de la finca, una llamada de atención que sube y baja a la que, casi todos, le prestan casi nula atención, y digo casi porque Ekíser se siente generoso, es verano. En otra época hubiese dicho que nadie la lee. La nota está escrita con guante blanco, no vaya a mosquearse el presidente, pero posiblemente tendría el mismo efecto si lo hiciésemos a cara de perro. Suele llevar el sello de la empresa que administra la finca y termina haciendo un llamamiento a la sensatez de los vecinos.
Ahí está el resbalón. Porque quien ocupa una plaza que no es la suya, sabe lo que hace en casi todas las ocasiones. Porque quien circula por el garaje sin respetar las más mínimas normas del Reglamento de Circulación, las flechas son unas figuras decorativas, los ceda el paso es una filosofía que define a quien no tiene prisa y tirar los panfletos de publicidad al suelo de la portería porque, es factible, hay que procurar una alfombra para cuando venga el frío, todos son conscientes y responsables de sus actos. Si le prestamos un minuto al análisis de estas tres opciones, es posble que lleguemos a la conclusión de que cuesta lo mismo hacerlo bien que hacerlo mal. Si eso es así, ¿dónde está la ventaja? ¿comodidad? ¿pereza? ¿no aceptar las reglas que nos hemos dado todos a nivel general y a nivel de inquilinos?¿chulería importada?¿ganas de bronca?.
Ekíser observa que esa nota del ascensor empieza a ser “devorada” por manos infantiles usuarias del ascensor; la nota, ya medio despegada, sirve para dibujar un trasnochado corazón; alguien “fotografía” con bolígrafo, sus querencias políticas. Y a los pocos días, la nota desaparece sin haber conseguido su objetivo. Una más. Otras más…y van… ¿Tanto cuesta aparcar en tu plaza o si no la tienes, dejar el coche en la calle? Y así hasta el infinito. Es un problema, y grave, de educación que genera una merma en las relaciones vecinales. Muchas broncas que terminan en los tribunales empiezan por esas cosas que, a simple vista, son nimiedades, hasta que salta la chispa.
Volveremos a hablar de este tema. Ekíser no se cansará de repetir que la educación, de la buena, genera convivencia, de la buena. Hasta la próxima que será la siguiente, si la vida quiere.
Ekíser









