No existe y debiera existir. Como existe un Registro de la Propiedad donde, de forma pública, todos sabemos quien es el titular de un inmueble y si tiene cargas.
No existe y debiera existir. Como existe el Catastro, posiblemente el mejor o uno de los mejores de España, donde sabemos las medidas exactas de esos mismos inmuebles y su ubicación y los metros útiles disponibles.
No existe y debiera existir. Hace falta, se hace urgente e imprescindible un Registro Inmobiliario, no a efectos fiscales ni de plusvalías, sino para conocer los precios reales y convenientemente actualizados de las viviendas.
No existe y debiera existir para evitar el método tan poco ortodoxo del boca a boca, casi a bulto, mirando de reojo que hace el vecino, nunca mejor dicho, para convertir esos parámetros en método obligado de actuación. Un mercado transparente es terreno vetado para las burbujas que tanto daño hacen cuando explotan.
Debiera existir y los nuevos aires debieran traer la creación del Registro Inmobiliario Público. Sería una apuesta de futuro con el cien por cien de acierto. ¿Cuánto tiempo nos pasaremos diciendo que debiera existir pero no existe…?









