Era la segunda cita del equipo Ekiser con sus clientes y amigos fuera de la seriedad de un despacho, pero con el rigor de tratar temas importantes para muchos de los presentes. Y si en al anterior encuentro dedicado a las inversiones, las preguntas de los presentes surgieron con una cierta timidez, para esta ocasión los asistentes dejaron el hipotético pánico escénico en casa y plantearon sus dudas sin titubeos ni lecturas entre líneas.
Es posible que tal reacción, tan buscada como deseada, fue provocada por la presencia de algunos responsables de áreas de Ekiser que introdujeron el diálogo con sencillez, pero apuntando a los cimientos (nunca mejor dicho) de la actualidad inmobiliaria con nuevos decretos, nuevas leyes, nuevas sentencias y nuevas amenazas de injerencias por parte del sector político. Un abanico de preguntas y respuestas para arrojar luz al tema de la vivienda que cada día requiere más especialización, menos improvisación y más tiempo para calibrar posibilidades.
El segundo encuentro Ekiser resultó ilustrativo para los asistentes, y aunque coincidimos en el análisis, el calificativo de ilustrativo fue el que más veces se repitió por parte de quienes decidieron acompañarnos en el hotel Maisonnave durante dos horas largas. Tras muchas jornadas de preparación del evento, anima comprobar que esos esfuerzos son valorados, tiene frutos e incluso son aplaudidos.
Seguiremos saliendo cada cierto tiempo del despacho para buscar un acercamiento más multitudinario, interrogantes que uno se hubiera atrevido a plantear en privado y soluciones no siempre fáciles, pero casi siempre viables.
Y un pequeño secreto al salir de la reunión: no hay dos sin tres. Hemos empezado a preparar el tercer encuentro. Las invitaciones ya van camino de la imprenta…no, pero casi.










