Los ladrillos envejecen a nuestro compás
No nos hacemos mayores de repente. Notamos los cambios, sentimos esa sensación inexplicable con palabras de cómo se amplía el pasado y cómo se estrecha el futuro, el espejo cada día nos trata con más benevolencia para que la realidad mañanera no nos duela demasiado. Pero eso no ocurre de la noche a la mañana.…













