Pueden parecer dos titulares exagerados pero el día a día inmobiliario aporta experiencias que bien pudieran compararse a los disparates expuestos. Casi todos hemos pasado por la experiencia de comprar o vender una vivienda y aquí también se aplica lo de explicar la feria según nos va. Pero no nos dejemos engañar por falsos espejismos. Más del ochenta por ciento de los compradores que se “metieron” de lleno en la operación, contando con su “ojo clínico” y con la buena fe que ilumina las calles del mundo, salieron a trompicones con la consiguiente pérdida de dinero, tiempo y posibilidades.
Hay que poner bajo la lupa tanto al inmueble, si somos compradores, como al inquilino cuando se trata de un arrendamiento. No debemos dejar ni un cabo suelto de la auditoría, por favor, no tengamos miedo a esa palabra, porque solo con una auditoría ejercida por profesionales podremos sortear con fortuna, los trámites y las valoraciones que debemos hacer. Y sería absurdo no admitir que hay atajos para evitar papeleos, certificados y otras gestiones administrativas, pero esos atajos suelen terminar en el precipicio, en una vuelta a empezar después de haber perdido, a partes iguales, paciencia y dinero.
La tarea común de arquitectos, agentes de la propiedad colegiados, abogados y economistas fiscales tiene como objetivo poner la bala donde se pone el ojo. Es posible que alguien piense que esa participación nos puede resultar muy onerosa, más cara la salsa que los caracoles. Pero se equivoca. Esos profesionales conocen sus límites y los de sus representados. No juegan al regate en corto, porque el mundo inmobiliario se mueve casi siempre en el largo plazo, y es más práctico dejar en la memoria gratos recuerdos que amargas experiencias.
Adelantamos solo unos apuntes de lo que debemos tener en cuenta antes a adquirir un inmueble o arrendarlo: ¿sabe cuáles son las implicaciones fiscales que puede tener la operación? ¿tiene en sus manos el certificado de eficiencia energética del inmueble? ¿El Informe de Evaluación del Edificio? ¿sabe si el inquilino ha estado o está en un registro de morosos? ¿ha verificado con documentos la titularidad de quien le va a vender la vivienda? …Solo son unas pinceladas de preguntas-respuestas que deben plantearse antes de emprender la experiencia.
Volveremos al tema desarrollando este cuestionario que le hará replantearse que para entrar en un quirófano y operar, es imprescindible ser cirujano. Y por favor, no lance sus ahorros al viento. Ni los lanzadores profesionales del boomerang se atreverían.










