Al contratar un seguro del hogar, como clientes, procuramos que la compañía que hayamos elegido nos proporcione la mayor confianza ante posibles riesgos y nos resuelva los problemas que puedan surgir (siempre y cuando no se haya acordado otra cosa en la póliza). Sin embargo, hay momentos en los que podremos elegir entre indemnización o reparación. Es decir, ¿preferimos que la aseguradora nos proporcione cierta cantidad de dinero para hacernos nosotros cargo nosotros de lo que haya que arreglar? O, por el contrario, nos ofrece más seguridad que sea la compañía la que se encargue de todo.
En este post, vamos a tratar de analizar cuáles son las principales ventajas de cada una de las opciones para tomar la mejor decisión.
Habitualmente, el 65% de los clientes opta por la reparación por parte de su compañía, frente al 35%, que se inclina por recibir una compensación. Compensación que no tiene que destinarse obligatoriamente a arreglar los posibles desperfectos que hayan aparecido.
De igual manera, hay que destacar que, para una aseguradora, resulta más barato encargarse de la reparación que indemnizar al cliente. Dicho esto, también es importante resaltar que estas empresas acostumbran a contar con profesionales de confianza para desempeñar esta tarea y mejorar la experiencia de su cliente, pues lo contrario puede suponer perder un asegurado.
Antes de nada, hay que saber a quién reclamar los daños. Para ello, se requiere una evaluación pericial, para saber quién es el responsable y a qué aseguradora hay que reclamar.
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Indemnización
La principal ventaja de recibir una compensación es que, en términos totales, la cuantía suele ser mayor que si es la aseguradora la que se encarga de reparar. Además, si se conoce a profesionales de confianza que puedan hacerse cargo de ello también es un punto a favor.
Sin embargo, es importante señalar que el asegurado tiene que gestionar todo una vez haya percibido la indemnización. Esto es: permiso de obra si fuera necesario, seleccionar a todo el equipo para realizar la reparación, estar pendiente de la misma, etc.
Esto, a la larga, puede desembocar en una sensación de frustración y de que, realmente, el seguro del hogar no ha servido para solucionar problemas.
Para recibir la indemnización, el cliente debe indicar que no consiente la reparación. Así, la compañía está obligada a compensarle. También puede pasar que la aseguradora opte por no repararlo, y se indemnice directamente.
Reparación
Uno de los principales beneficios de optar por la reparación es que el cliente elude toda responsabilidad de elegir al equipo profesional, así como su correcto desempeño, y demás gestiones necesarias.
En general, los resultados obtenidos con la indemnización respecto a la reparación tienen un índice de satisfacción más bajo.
Se podría decir que la reparación por parte de la aseguradora ofrece más comodidad.










