En muchas comunidades nos encontramos con que algunos propietarios o inquilinos ocupan zonas comunes del edificio dejando en ellos objetos de su propiedad tales como silletas, bicis, patines, carros de la compra, etc.
Naturalmente, ocupar espacios comunes por parte de algunos propietarios no está permitido, salvo que lo aprueben expresamente los estatutos o existan acuerdos comunitarios al respecto (cuartos aptos para dejar bicis u otros objetos tales como silletas, carros de la compra, etc). Sin embargo, hay propietarios que no se limitan a utilizar cuartos a los que se puede dar distintos usos, sino que ocupan con objetos parte de los pasillos, portales o accesos a garajes.
Cuando se incurre en estas conductas los problemas se multiplican, ya que ocupar estos espacios no solo causa sensación de desorden en la comunidad, sino que además plantea los siguientes problemas:
- Causa molestias serias a los propietarios que tienen que pasar por esas zonas, especialmente si se ha de acceder con silletas o sillas de ruedas.
- Dificulta, y a veces, impide las labores de limpieza del portal o zonas comunes.
- Pueden producirse tropiezos o caídas.
- Puede constituir un riesgo para el resto de propietarios en caso de producirse un incendio, ya que los pasillos y portales son zonas de evacuación que en ningún caso deben estar ocupados por objetos de ninguna clase con los que se puedan producir tropiezos.
Naturalmente, para evitar estas situaciones lo mejor es la concienciación de todos los propietarios, ya que de lo contrario pueden generarse graves problemas de convivencia y, en ocasiones, se ha llegado a interponer una acción judicial de cesación frente a los vecinos que no respeten estos espacios.










