La celebración de la Navidad puede ocasionar algunos conflictos en una comunidad de vecinos. Para que estas fiestas vengan cargadas de paz y amor en el vecindario, será necesario tener previstas una serie de circunstancias que pueden perturbar el día a día de la vida comunitaria.
Es bastante habitual acicalar las zonas comunes con todo tipo de elementos decorativos, como abetos, espumillones, adornos y luces. En algunos edificios también se hacen sonar los clásicos villancicos. Sin embargo, no podemos obviar que a la hora de decorar las zonas comunitarias, salvo que exista un Estatuto o un Reglamento de Régimen Interno que establezca la manera en que debe o no debe llevarse a cabo dicha ornamentación, se deberá llegar a un acuerdo entre los propietarios. Dicho acuerdo debería estrictamente realizarse en Junta General y ser aprobado por la mayoría de los propietarios presentes en la reunión.
En este momento, cobra especial importancia la figura del administrador de fincas, que debe asesorar a los vecinos exponiendo las posibles complicaciones de seguridad que determinados adornos colocados en determinados puntos comunes pueden provocar. A su vez, transmitirá los problemas de robos y vandalismos que dichos ornatos pueden acarrear.
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Los actos vandálicos en las comunidades de vecinos
Otro aspecto que se debe tener en cuenta es que en esta época son más habituales la visitas y las reuniones en las viviendas.
Algunos vecinos serán más permisivos sabiendo en qué fechas nos encontramos, pero habrá muchos otros que no estén dispuestos a tolerar el movimiento navideño, lo que puede dar lugar a conflictos entre los vecinos.
En el caso de que una celebración en nuestra vivienda pueda suponer una molestia con nuestros vecinos, tendremos que tratar de ajustar nuestros horarios y nuestro volumen de conversación ya que la vida en comunidad requiere evitar cualquier actividad molesta para el resto de los vecinos.
Habremos de ser conocedores que, en último término, el vecino molesto podrá llamar a la policía para realizar una medición que compruebe si el ruido supera los límites a tal efecto establecidos.
Marco Martínez
Especialista en administración de fincas










