Desgraciadamente, en la actualidad, cada vez son más los propietarios que están teniendo dificultades para cumplir con las obligaciones económicas que vienen derivadas de la propiedad de elementos comunes.
La situación actual de incremento de precios de todos los suministros es bien conocida por todos: la electricidad, el gas y el gasóleo han incrementado su coste de manera considerable en los últimos meses, y no hay ninguna certeza en cuanto a la finalización de esa tendencia al alza.
Los servicios también se están encareciendo ya que en ellos se refleja la subida de precios que todos los productos están sufriendo.
Así pues, nos encontramos con cuotas de comunidad que, en algunos casos, incluso se han triplicado en un par de ejercicios.
A todo ello se le une que este es uno de los múltiples gastos a los que debe hacer frente cualquier propietario de vivienda: las hipotecas se encuentran en uno de los momentos más álgidos de coste ya que el Euribor se ha disparado; la compra diaria ha visto como productos de primera necesidad han encarecido su precio de manera alarmante, etc.
Puestos en esta situación, no nos debe sorprender que se esté duplicando el número de propietarios que se encuentran con dificultad para hacer frente al pago de las cuotas de comunidad.
Esto hace que las comunidades de propietarios deban hacer un seguimiento continuo de la situación económica de éstas.
En el mejor de los casos si la comunidad cuenta con un buen fondo de reserva, puede acordar utilizar parte de este y evitar incrementar las cuotas de manera desorbitada.
Existen comunidades donde se reducen tiempos del servicio de calefacción, otras reducen la periodicidad de la limpieza de las zonas comunes… Cualquiera de las opciones supone un detrimento del bienestar de los copropietarios pero se consideran medidas necesarias para evitar tener que proponer el prescindir de algún servicio.
Ante situaciones de morosidad puntuales, el administrador puede proponer a la junta que se acepten compromisos de pagos de deuda a corto plazo, pero siempre teniendo en cuenta y dejando claro que, en caso de incumplimiento continuado y para asegurar el cobro, la comunidad deberá acudir a la vía judicial.
Marco Martínez
Licenciado en Derecho y especialista en administración de fincas










